Por Cyrano de Bergerac.
Hace tiempo asistí en Albacete a una exposición muy interesante: “Iberos, príncipes, guerreros y artesanos”. Y me vino a la mente que Almansa, además de los archisabidos moros y cristianos, o griegos, púnicos y romanos, puede presumir de otros pobladores injustamente olvidados: los iberos. Durante más de veinte siglos hemos tenido el privilegio de contemplar en el asentamiento de Meca una exposición no virtual sino real, de construcciones tangibles y de realizaciones que aún nos llenan de asombro.
Un profesor universitario afirma que el antepasado número veinte de cada español es un árabe o moro. Pues bien, siguiendo el mismo razonamiento hacia atrás, el tatarabuelo número setenta y cinco es un ibero, celtíbero, lusitano, turdetano, suevo o vándalo. Ahora que padecemos de fiebre desenterradora, ya podemos coger pico y pala y recuperar la memoria histórica de todos los que nos precedieron. No sería justo quedarnos en la guerra civil del 36. España, desgraciadamente, tiene el sino de la muerte, de los cementerios, de los enterradores y de los desenterradores. Las tumbas siguen mostrando no tanto su interior –huesos y calaveras- sino más bien el perfil de los enterradores o desenterradores de turno. ¿Cambiaremos algún día?.
Con frecuencia se escucha esta expresión en nuestra ciudad: “¡Estás hecho un Viriato!” Y ahora me pregunto: ¿fue una expresión más, de ésas que se dicen sin saber por qué? ¿podría encerrar un testimonio lingüístico, repetido en el habla popular y transmitido de padres a hijos, de que Viriato estuvo en nuestra ciudad, o al menos en su comarca?
Y la duda todavía me persigue puesto que, entre nosotros, no sé si la citada expresión añade o quita honra. Pero voy a contarte las averiguaciones que he hecho. A lo mejor aclaran el asunto. Y todo viene a cuento de la Exposición en Albacete y de nuestra olvidada ciudad de Meca.
En lo que todos estamos de acuerdo es que Viriato fue un tipo extraordinario, admirado por todos incluso por sus enemigos los Romanos, que pertenecían a otra “escudería”. También me refiero a que los escudos de guerra de éstos eran cuadrados, mientras que los de los lusitanos de Viriato eran redondos. Y no sé si podemos añadir algo más a su figura colosal, recrecida por la leyenda y el mito, que tuvo en jaque a la invencible Roma entre los años 147 y 139 a.C., sin que aparezcan las polémicas. Ahí van estas hipótesis de trabajo:
1. ¿Estuvo Viriato en Almansa?
Sabemos que en el año 146 a.C. conquistó la ciudad de Segóbriga (cerca de Saelices, Cuenca). Y, para que lo disfrutes, ahí va este consejo: si te sobra un par de horas viniendo de Madrid por la A 3, a cuatro kilómetros de la autovía- tienes una ciudad romana sorprendente con teatro, anfiteatro, termas y museo que es una auténtica joya de Castilla La Mancha.
Pues bien, ¿por qué Viriato no iba a hacer una visita a sus aliados de Meca y comentar cómo llevaban el tema de la invasión romana los de aquí, supuesto que en la Bética estaban cansados del expolio incesante del oro, plata, hierro, aceite y caballos, hasta de las jóvenes bailarinas gaditanas que hacían furor en los banquetes de Roma? ¿Por qué no?, repito.
De hecho nuestra ciudad es hospitalaria a más no poder y aquí no se le cierra la puerta a nadie. Ahí están vendiendo almanseñismo del bueno: el conquense José de Santiago, el salmantino Angel Santos, el leonés Manuel Pallero, la colombiana Aurora Dorado, mis alumnos Samuel Cenusa de Rumania o Mohamed Fadel del Sáhara, sin olvidar a otros ya desaparecidos pero que han dejado huella como Francisco Martínez Santacreu.
Por tanto, sólo queda para confirmar esta tesis que José Luis Simón descubra alguna inscripción que lo atestigüe. Y engrosaremos nuestro patrimonio con tan excelso personaje. Tiempo al tiempo.
2. ¿De dónde era Viriato?
Somos conscientes de que tocamos un tema candente: la apropiación de los mitos por parte de quien sea.
“Viriato es español”. Y, si quieres comprobarlo, vete a Zamora. Lo verás en la plaza de Cánovas, de pie sobre una roca, con la mano izquierda apoyada en la espada ibérica la falcata de trazado algo curvo. Y en la peana esta concisa inscripción. “Terror Romanorum” (El Terror de los Romanos). 0 en un cuadro colgado en la Diputación e incluso en el escudo nobiliario de la mencionada ciudad. Y si te da por el arte, observa con detenimiento en el Museo del Prado el cuadro “La muerte de Viriato” de José Madrazo (pintado con motivo de la invasión francesa de 1808) y casi llorarás de pena por la muerte y el asesinato del caudillo lusitano, como están haciendo los que se abrazan a él. Tanto es el dolor y la rabia que transmite el cuadro que te dan ganas de perseguir a sus asesinos, y vengar la muerte del héroe.
“Viriato es portugués”, al que consideran como fundador de Portugal. Aparece en el Arco de Triunfo que abre la Plaza del Comercio en Lisboa y también en la ciudad de Viseu puedes contemplar su escultura, con esta inscripción : “De aquí arrancan las raíces de esta nación, viva y fuerte, inmortal en su esencia”. Está hecha nada menos que por el mismo autor del busto de nuestro paisano A. Coloma: M.Benlliure. Otra vez vuelven a cruzarse los caminos de Almansa y Viriato.
“Viriato era un lusitano”. Estamos de acuerdo, porque en aquel entonces no existía ni España ni Portugal por separado. Pero ¿cuáles eran los límites de Lusitania?. Ni se sabe. Se habla de una región inconcreta entre el río Duero y el Tajo, pero que lo mismo iba hasta Lisboa que hasta Zaragoza. Incluso hasta un historiador valenciano ha llegado a decir que Viriato fue un pastor valenciano. No sabemos si también un regante de la huerta y por la fiesta de San José un fallero mayor.
3. ¿Qué fue Viriato?
Sigue la oscuridad: ¿pastor, jefe de ladrones, guerrillero, terrorista, general, rey, caudillo? ¿quién sabe?. Lo más probable es que fuera todo eso, pues los autores romanos de la época así lo definen, incluido el de amigo y aliado del pueblo romano (”socius amicusque romanus”). La leyenda, sus hazañas y su muerte violenta lo han elevado a la categoría de mito, denominándolo como “el Aníbal de los iberos” y el “Rómulo de Hispania”.
Exaltado por la literatura y el arte, Cervantes en el cap. 49 relata “cómo el canónigo aconseja a D.Quijote que lea, en lugar de libros de caballerías, a los grandes héroes de la Antigüedad, uno de los cuales era Viriato”.
¡Ya estamos con la política!. Ciertamente que exageran un poco pero lo que quizás se esté insinuando es que en la actualidad hubiera militado o, sin llegar a tanto, hubiera votado al partido socialista. Claro, su proximidad a León y compartir casi el paisanaje con Zapatero puede ser un punto a su favor. Pero en lo que se está pensando es en otra cosa: su espíritu de lucha por la libertad de las clases oprimidas de los lusitanos y otras tribus autóctonas. Sin olvidar, ciertamente, esos pequeños detalles de todo buen socialista: la sencillez en el vestir (nada de togas de influencia romana capitalista), las penurias económicas en la infancia y juventud y su vida de privaciones, la clase trabajadora y el oficio de pastor, la vida austera sin lujos ni magnificencias, el criterio de justicia para todos al coger en los botines de guerra lo mismo que cualquier otro soldado lusitano o el reciclaje de pastor a líder y jefe de juventudes socialistas lusitanas y de otras tribus limítrofes como los arévacos, vacceos, conios, celtas, turdetanos, gallicos, etc. Además, algunos se refieren a Antonio Callado como “¡vaya un Viriato que está hecho!”.
5. Viriato sería del PP.
Durante nuestros años mozos Viriato se nos presentaba como el caudillo de todas las tierras y pueblos de España y adalid de la nación inmortal que llegó a aplastar, gracias a su carga racial y furia ibérica, a las invencibles y poderosas legiones romanas. Lo que nadie había hecho hasta que llegó él.
Austero, de principios inamovibles, guerrero ejemplar, de valores eternos, de una sola mujer Tongina , pero con un temple de acero que galvanizó a todos sus seguidores y los condujo a la victoria hasta derrotar a ocho generales romanos. Sólo la traición de unos tránsfugas (Ditalco, Audax y Minuro) pudo vencerle. Ojalá la frase que nadie pronunció pero que todos recuerdan (”Roma no paga a traidores”) persiga hasta el final de los tiempos a quienes hacen de la amistad un objeto de trueque y de traición. Muchos se preguntan con toda la razón del mundo: ¿es Fermín Cerdán el caudillo que va a aglutinar a todos los almanseños, incluidos a los de su mismo grupo político?
6. Viriato es del AEIA. 0 sea, independiente.
Podría ser. Porque Viriato siempre entendió su misión como un servicio a la sociedad ibérica, no como un modus vivendi de fijo en la plantilla de la política con medio sueldo o sueldo entero como suele ocurrir en los partidos al uso. Más bien renunciaría a su sueldo como hizo Antonio López, a sabiendas de que su ejemplo tendría pocos seguidores. Ni era un “liberado”, ni salía en el periódico Almansa a soltar su mítin –donde sólo salen los concejales y el alcalde- ni tenía una emisora municipal que narrara in situ sus victorias sobre los romanos. El lusitano independiente, efectivamente, no se plegó a nadie ni siquiera a la poderosa Roma, su guerra de guerrillas era siempre imprevisible y murió como mueren los valientes con las botas puestas y a traición.
Pero Viriato/Antonio sabían y saben que el menosprecio del enemigo pequeño se paga y al final se verá quién es el que ríe el último. ¿Está próximo el desbarajuste de las legiones enemigas?. Indicios no faltan y todo podría ser, según muestra la historia de España.
7. ¿Viriato de IU?.
Demasiado beligerante. Aunque se le podría pasar por alto este detalle y considerarlo un luchador de la libertad, defensor de la autarquía lusitana –siguiendo el modelo cubano- y enemigo acérrimo del imperialismo romano.
Tampoco fue gay ni tenía pareja de hecho –minorías discriminadas- pero su actitud en el banquete de bodas (apenas probó bocado y casi todo el tiempo estuvo de pie aferrado a su lanza, como diciendo aquí no pinto yo nada y menos al lado de mi suegro Astolpas –rico terrateniente-) y el hecho de que cogiera a su mujer y a caballo partieran para su hogar en las montañas lo hace un personaje valiente, no sujeto a las pautas sociales al uso y enfrentado al establishment. Detalles románticos que quizás pueblen los sueños de Llanos Doñate y le hagan perder la cabeza por un líder como Viriato. Aunque para líder ella que no sólo se muestra firme en las negociaciones sino que en los debates no consiente que le levante la voz se llame Juan o se llame Milla.
8. ¿Por qué no un Viriato de los Verdes?
¿Ha estado alguien en Meca o en Segóbriga? Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que son dos lugares únicos, donde la paz y tranquilidad acompasan el ritmo de nuestro corazón, donde se siente el silencio, donde se contempla el vuelo majestuosos de gavilanes y águilas ratoneras y donde se sueñan metas inalcanzables. Sin rey, sin tantas leyes, aceptando que el hombre es bueno por naturaleza pero es esta puta sociedad la que todo lo complica. Y Pedro González admitiría en su lista sostenible a Viriato. Eso sí, detrás de Cristian Ibáñez, que el voto joven es el voto joven.
Ante todas estas hipótesis, elije la que más te guste. Probablemente todas tengan un punto de verdad y de todas habrá algo que aprender. Y, por favor, no te pierdas las exposiciones que hablan de nuestros antepasados sean en Albacete o en Meca. Merecen un respeto y el pueblo que no respeta ni aprende de sus mayores, que luego no se queje de la mediocridad imperante, a diestro y siniestro.
Recuerda que Viriatos somos todos, hasta que no nos traicionan la vida o los amigos. Y podemos cambiar nuestra vida y nuestro futuro, aunque sólo sea por ocho años como le ocurrió a nuestro héroe Viriato.
Viriato, el héroe de todos, incluso de sus enemigos los romanos.
Cyrano de Bergerac.
17 de Mayo de 2007.















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