Por Cyrano de Bergerac
“Amparo Garijo López”
Siempre ha parecido poca cosa. A lo mejor por eso, la llamamos cariñosamente “Amparico”. No tiene títulos, ni carreras, ni muchos estudios, ni… falta que le ha hecho. Ha sido trabajadora del calzado -sección del doblado-, en la fábrica de Aldomar, enlace sindical de UGT y miembro destacado de la Ejecutiva del Partido Socialista almanseño. También de las primeras mujeres Concejalas de nuestro Ayuntamiento y durante varios mandatos con las delegaciones en el área de la Mujer, Participación y Servicios Sociales. A veces se pone nerviosa porque su corazón siempre ha ido por delante de su cabeza y de su voz.
Actualmente, vive resignada en el destierro de una Residencia de Ancianos en Montealegre del Castillo. Quizás porque sus compañeros de partido no han hecho lo que tenían que hacer para que estuviera en Almansa.
- Amparo, ¿cuál ha sido su ideal en la vida?
- En estos momentos, ¿qué sueño no ha visto realizado?
- ¿Se puede vivir sin pensar ni hacer algo por los demás?
- ¿Qué renuncias ha hecho por seguir sus principios y su conciencia?
- ¿Cómo calificaría su etapa de Concejal en el Ayuntamiento de Almansa?
- ¿Está satisfecha de lo conseguido por la mujer en la sociedad?
- ¿Qué piensa de los hombres que están en la política?
- ¿Puede citar a cuatro políticos –hombres o mujeres- de su etapa en Almansa que fueron para Vd. ejemplares y dignos de imitación?
- ¿Qué pinta Dios en la vida de las personas?
- Además de la cultura y de la formación, ¿qué recomienda a los jóvenes para que cambien a mejor la sociedad actual?
- ¿Qué juicio le merece la presencia en Almansa de las hermanas misioneras y los curas obreros, allá por los años 60 y 70?
- ¿Se puede ser cristiano sin rezar, sin ir a Misa o sin recibir los sacramentos?
- ¿Qué maestros/as recuerda con cariño y gratitud? ¿Por qué?
- ¿La soledad es una ventaja o un inconveniente?
- ¿Puede citarme a 4 almanseños/as a los que crea que no se les ha hecho justicia y que merecen un recuerdo especial?
Toda mi vida la he dedicado a que los trabajadores estuvieran más considerados y vivieran mejor.
Que la clase trabajadora haya perdido su conciencia de clase, puesto que cada uno mira por sus intereses particulares.
Esa vida a mí me resultaría vacía o, al menos, incompleta. Todos formamos una gran familia y no podemos vivir de espaldas al resto de los hombres. Las personas verdaderas no deben permitir tantas diferencias entre unos y otros.
He renunciado a todo: a casarme, a tener hijos, a mis vacaciones; incluso, en muchas ocasiones, he entregado parte de mi salario a familias necesitadas.
Estoy muy contenta porque me he dedicado al trato de la gente humilde, en particular de las mujeres sencillas de los barrios de Almansa. Las he escuchado, me he reunido con ellas y he visto en su acogida una especial gratitud que no tenían para con otros políticos que eran hombres.
No. La mujer tiene que llegar a considerarse igual de capacitada que el hombre en todos los ámbitos. Incluida la política, por supuesto.
Hay de todo. Pero todos sabemos que muchos sólo buscan estar en el candelero y alguno hasta vivir de ella.
Voy a citar a dos personas que las he visto muy convencidas de lo que estaban haciendo: uno es Pedro Cantos con quien he colaborado toda mi vida en el Partido Socialista, desde los tiempos de la clandestinidad, y la otra es Mª Carmen Valmorisco que también ha hecho mucho por la mujer almanseña.
Dios pinta en nuestra vida más de lo que creemos. Para los creyentes, Dios es el creador de todo, él nos sostiene en las dificultades y nos da fuerzas, todos los días, para llevar una vida con sentido y esperanza. Incluso en esta Residencia de Ancianos donde me encuentro.
Que sigan teniendo ideales de mejorar la sociedad actual, en todos los sentidos.
A lo mejor estaban equivocados en algunos aspectos pero yo guardo buen recuerdo porque a mí –y a otros cristianos- nos ayudaron a tomar conciencia de un cristianismo más comprometido con la sociedad de entonces. Las misioneras Pilar, Garbiñe, Mª Dolores, Charo y alguna otra hicieron una gran labor con las mujeres y, especialmente, en la creación de guarderías infantiles –labor todavía no reconocida-. Y los curas obreros Bartolomé (de la Parroquia de la Asunción), Pepe Rubio y Auspicio (de San Roque), con su trabajo en cooperativas de la madera y el mueble, mostraron otra forma de ser cura, siendo pioneros incluso a nivel provincial.
Un cristiano tiene que rezar siempre y recibir y participar en los sacramentos de la Iglesia con otros creyentes. No tiene sentido ser cristiano en plan individual. Pero recibir un sacramento o ir a Misa no te hace ser mejor persona que otros que viven de manera diferente.
Yo fu al colegio en San Roque y las Monjas. No olvidaré nunca a D. Severino que era muy recto, cariñoso y te dabas cuenta que te decía la verdad y que sentía lo que decía. También me acuerdo de una monja, en cuyo nombre ahora no caigo, que influyó mucho en mí para dedicarme a los demás.
Las dos cosas. Por una parte te ayuda a reflexionar en lo que estás haciendo desde el silencio y la tranquilidad. Por otra, a veces te encuentras sin los ánimos de quienes te rodean, tan necesarios en la vida. Ahora mismo, aquí, la soledad se me hace cuesta arriba porque apenas puedo hablar con nadie.
Voy a citar a Angel Bonete Asensio, más conocido por “Angel Rita”, hombre íntegro y honrado y una gran persona que se desvivió por los demás desde la Cruz Roja almanseña. Y a Miguel el farmacéutico que, sin muchas palabras, es muy atento y servicial para todos los que acuden a él.
Cyrano de Bergerac,
7 de junio de 2008.










Gracias Cirano por no permitir que ésta Gran Mujer ni su obra caigan en el olvido.Si todos los políticos reunieran sus cualidades ¡Otro gallo cantaría!
GRACIAS AMPARO
He leído la exquisita entrevista que Cyrano de Bergerac ha realizado a nuestra paisana Amparo Garijo López, más conocida y siempre en un plano cariñoso, como AMPARICO GARIJO.
No he tenido la fortuna de conocerla en profundidad. No hemos coincidido en ningún campo de los muchos en que ella ha participado de una manera muy activa. Mis conocimientos de esta insigne mujer y gran almanseña son a través de la opinión de amigos y conocidos comunes. Todos ellos coinciden en resaltar su bondad y generosidad en el “darse a los demás”. Siempre ha antepuesto el bien general al suyo particular. Nunca pidió nada para ella y siempre tuvo la boca abierta para solicitar ayudas para sus convecinos.
Jamás se dio por vencida si podía influir para remediar una necesidad. De eso podrían hablar, con conocimiento de causa, las mujeres- especialmente las trabajadoras - a las que ella, sin medir el tiempo, les dedicó todo su esfuerzo y cariño.
Su profunda religiosidad le llevó a practicar el cristianismo en su más pura esencia: “Querer al prójimo -más - que a ella misma”. A este mandamiento dedicó toda su vida. Su prójimo fueron especialmente las mujeres más humildes y necesitadas de nuestra ciudad. Éstas le deben, aunque tal vez Amparico Garijo, desde su humildad, no lo aceptase, un público homenaje de reconocimiento. A este homenaje deberían unirse, sin fisuras ni partidismos, las autoridades locales.
Amparo Garijo López es merecedora de un reconocimiento público a su larga trayectoria, en todos los momentos políticos, en defensa de la mujer trabajadora. No esperemos a que se “vaya” para reconocerle sus múltiples méritos. Esta es una obligación que con ella tiene el pueblo de Almansa y deben ser sus autoridades las que canalicen dicho reconocimiento.
Quizas el PSOE de Almansa debiera haber hecho trampa y colar a Amparico en la Residencia, por falta de merecimientos de ella no hubiera sido, quizas al hacer esto, la madre de Cyrano se hubiera quedado sin la plaza que le correspondía, quizás esto le hubiera permitido a Cyrano escribir un apasionante y critico artículo.
Mi Padre siempre me enseño que no era bueno fiarse de los curas …………
Un fuerte beso Amparico.
Es evidente que Vayavaya siente demasiada estima por Cirano pero introducir en su comentario a la madre de Cirano parece que está fuera de lugar, a no ser que le sirva cualquier cosa para manifestar el aprecio a sus amigos. ¿Ha pensado alguna vez que su padre pudo estar equivocado y que a lo mejor quiso decir “que no era bueno fiarse de los curas… malos”? ¿O es que cree que todos los pertenecientes a un grupo social, sea el que sea, son malos? Es como si dijéramos que todos los políticos son unos sinvergüenzas. ¿Le parece bien defender prejuicios trasnochados?
Yo más que un beso a Amparico -por el que le felicito a Vayavaya-le deseo que su ejemplo -el de Amparo- sea seguido por los políticos mediocres, arribistas, incoherentes entre lo que dicen y hacen y sólo desean que se hable siempre de ellos aunque sea mal. Deseo y espero que Vayavaya no sea de éstos.
Y claro, uno lee el mensaje de Laruaa y después el de Julián Cuenca y tienes que estar totalmente de acuerdo con lo expresado por Cyrano y con lo dicho por los otros dos; pero luego llegas y lees el del Vayavaya y te dan ganas de vomitar.
Parece ser que hay personas que no pueden dormir sin poner una “pinchadita” en lo que otros escriban.¿A qué viene lo de la madre de Cyrano y lo del cura?
De usted, señor Vayavaya, jamás se podrá decir en ningún foro lo que Cyrano dice de doña Amparo Garijo.
He visto esta página casualmente, al encontrar el nombre de mi abuelo en el buscador Google.
Me he quedado alucinado cuando hoy, 11 de abril de 2010, en Cartagena, me encuentro que una almanseña tiene un buen recuerdo de mi abuelo, y dice nada más y nada menos que fue un “hombre Ãntegro y honrado y una gran persona que se desvivió por los demás desde la Cruz Roja almanseña”.
Cuando murió mi abulelo yo era muy pequeño y solamente tengo pequeños momentos de su vida en mi memoria.
Señora Garijo, muchas gracias por acordarse de mi abuelo y por hacer que yo me acuerde de él. Ciertamente debió de ser una gran persona, como estoy seguro lo es usted.
Un saludo,
Angel Bonete Oliva, hijo de Angel Bonete GarcÃa y nieto de Angel Bonete Asensio (apodado Angel Rita)