Por Cyrano de Bergerac.

Opus X: “Tiempo de esperanza”

Jos� Lu�s Rodr�guez Zapatero saluda a Mariano Rajoy en el Palacio de la Moncloa [Foto: EFE]

Afirman los científicos y matemáticos que todos los días, meses y años son iguales y tienen la misma duración. Pero se equivocan, como todos sabemos. Porque el tiempo no sólo se mide sino que también se siente y se vive. ¿Duda alguien que el pasado día 9-M no se hizo más largo de lo normal, ya que casi todos los españoles estábamos deseando conocer el resultado electoral?

Y, ¿qué decir de los propios candidatos nacionales los señores Zapatero y Rajoy? ¿No se hizo esperar el probable triunfo de uno y quizás la increíble derrota del otro? Lo habían augurado casi todas las encuestas pero el líder popular prefirió creer, en contra de todos, en el aforismo latino: “Astra inclinant, non cogunt” (los astros –o las encuestas- predisponen pero no obligan).

Y en Almansa, ¿es que el señor Fermín Cerdán estuvo todo el día tan pancho? ¿y la señora Amaya Villanueva en ningún momento pensó que a lo mejor sonaba la flauta por casualidad? ¡Seguro que fue un día muy especial para todos ellos!

Acabamos de pasar los españoles unas elecciones generales como el enfermo que sale de una enfermedad: con ganas porque ha vencido a los virus pero algo alicaído porque el tratamiento audiovisual de fármacos y de antibióticos ha sido un constante bombardeo. Ya nos vamos a acostumbrando a esta dulce “epidemia democrática” que, cada cuatro años, nos deja aletargados a la mayoría de los ciudadanos y al mismo tiempo nos da fuerzas para afrontar con ilusión otra nueva etapa en la vida nacional.

Por otra parte, también han finalizado las procesiones y actos litúrgicos de Semana Santa y los cristianos se disponen a vivir un tiempo que llaman pascual por aquello de la Pascua de Resurrección de Jesucristo. Los días del calvario y el sufrimiento se hicieron largos e inacabables. Pero más largos y duraderos se harán los días gozosos del Cristo resucitado.

Dos “tiempos” –el civil y el religioso cristiano- que tienen en común la esperanza de una vida más plena y más feliz para todas las personas.

Manolo el Escayolista, con lo vitalista que es, seguro que ha vivido este tiempo a tope y no tarda en manifestarlo:

-¡Maestro Cyrano! ¿qué te parece marzo a nivel político y a nivel religioso? ¡Este mes ha sido la leche, tío!

-Llevas toda la razón. Ha sido un mes intenso y trascendental. Es como si hubiéramos retrocedido al calendario romano cuando el año empezaba precisamente con este mes de marzo, dedicado a Marte, el dios de la guerra. En este mes daban comienzo las guerras y las hostilidades. Y el año terminaba en febrero. Así se explica que septiembre, octubre, noviembre y diciembre correspondan respectivamente al mes siete, ocho, nueve y diez –del latín septem, octo, novem y decem- cuando marzo era el primer mes del año. Luego se cambió el orden y fue enero el mes que abría el nuevo año. Enero que estaba dedicado al dios Jano, el dios bifronte de las dos caras opuestas que, con una cara, despide al año que termina y, con la otra, mira con benevolencia al año que comienza.

-Ahora que hablas de guerras, en las elecciones hay un ambiente muy tenso y se espera el resultado electoral como una victoria y una derrota. Parece que importa más quién vence y quién es derrotado. Quizás por eso se habla de “batalla electoral”.

-Efectivamente, Manolo, hay algo de eso, sobre todo en las personas que están interesadas en la política, pues aquí no es como en un partido de fútbol donde se puede dar el empate. Al acabar las votaciones todos sabemos que habrá un ganador. Luego está el tema de que teníamos a dos candidatos a jefes de gobierno de gran categoría, el señor Zapatero y el señor Rajoy. Dos grandes contrincantes que prácticamente han dejado dividida a la ciudadanía española en dos bandos. Eso dice mucho en favor de los candidatos. Como dijo Augusto cuando mató a Cesarión, el hijo de Julio César y Cleopatra y posible rival como emperador de Roma: “No puede haber dos Césares bajo el mismo sol”.

A propósito, ¿qué piensas de las pasadas elecciones?

-Pues, lo que está más claro que el agua: ha vencido Zapatero en España y Chaves en Andalucía. ¡Y no hay más vueltas de hoja! Eso es lo que ha querido la mayoría de los españoles y así lo han reflejado las papeletas.

-Es frecuente entre la ciudadanía ensañarse con los perdedores y darlos por desaparecidos en combate. Hay gente que quiere que rueden muchas cabezas y culpar de las derrotas –electorales o de otro tipo- a quienes hasta ese momento eran los mejores. Creo que es una injusticia porque en muchas ocasiones lo que separa la gloria y la fama del fracaso y del olvido es casi nada, un gesto, un número o una metedura de pata. Pero así somos los humanos.

-Yo creo, Cyrano, que el enfoque tendría que ser el siguiente: el señor Zapatero ha tenido y tiene cualidades excelentes y el señor Rajoy lo mismo. Vamos a olvidarnos de sus errores y defectos que ambos tienen y a ver si ellos –y sus asesores que diseñan estrategias políticas- intentan copiarse lo mejor de cada uno de ellos. ¡Tendríamos a los políticos ideales pues reunirían sus propias virtudes y las del oponente! Y que, en otra oportunidad de las urnas, terminen ambos sus proyectos para España, porque “un trabajo inconcluso es una derrota del alma”.

'El dios Marte' de Vel�zquez. Madrid, Museo Nacional del Prado.

-Desde luego, Manolo, ¡has dado en el clavo! Si como vaticinan los entendidos y expertos se avecinan tiempos difíciles en todos los ámbitos, lo más apropiado sería sumar lo mejor de cada uno. Y juntar esfuerzos y capacidades para vencer al terrorismo, crear puestos de trabajo, relanzar la economía, facilitar el acceso a la vivienda y llevar a cabo políticas sociales hacia los más necesitados y olvidados es lo que todos los españoles estamos deseando.

-Cyrano, como sabes y ya me encargo yo de divulgarlo en Radio Almansa con el beneplácito de mi amiga Rosario, a mí lo que en realidad me llama la atención es la economía de las familias y el empleo de todos los almanseños. En estos temas seré machacón. Y la verdad es que no las tengo todas conmigo con la actual situación de que todo va bien, cuando es mentira. Lo que lamento es que se destape el pastel cuando o no haya remedio o sea demasiado tarde y hayamos perdido un tiempo precioso para buscar soluciones.

-Ciertamente que la situación es difícil y parece que la haya mirado un tuerto. Alguno dirá que el tuerto ya se sabe quién es: el Sr. Solbes, pero, dejando de lado el tono jocoso, me imagino que el señor ministro considerará este reto como el más interesante y dificultoso en su carrera y en su servicio a España.

-Por eso decía yo que, aunque parezca imposible, por pedir que no quede: me gustaría ver a un Zapatero más sensato en su política antiterrorista, menos dadivoso y ocurrente en sus donativos en metálico a grupos sociales, más acertado a la hora de elegir amigos internacionales, más consciente y defensor de la unidad de España, más respetuoso con el partido de la oposición y con las víctimas del terrorismo, aspectos que el partido popular y muchos periodistas le han echado en cara.

-Y a Rajoy ¿qué tal si le pedimos que se aparte de personas de su entorno que o ya han desempeñado su papel en la historia reciente o han ofrecido una imagen demasiado dura e intransigente en la pasada legislatura, que fiche caras nuevas preparadas, inteligentes y moderadas, que rejuvenezca su imagen y su mensaje y que no parezaca un hombre de otro tiempo, que reconozca y apoye las leyes de alcance social que los socialistas han ido plasmando, que no diga siempre que no a todo y reconozca los méritos del gobierno socialista, que busque alianzas con partidos nacionalistas y que piense en esta frase: “El tiempo es sólo apariencia. En la desgracia de hoy yace la felicidad de mañana”? Y añadiría que los españoles queremos ver la reacción de Rajoy, porque “no conoces a un hombre hasta que lo ves perder”.

-Ya hemos trazado los senderos de la esperanza, Cyrano. Si ahora no nos hacen ningún caso, ¡peor para ellos!, porque el pueblo volverá a enjuiciar su labor y a emitir su veredicto en las urnas. Aunque sea una exageración, el pueblo es como Dios: ama a quien le escucha y rechaza al que permanece sordo.

-Tiempo de esperanza para el Parlamento donde nuestro paisano José Bono se estrena como Presidente del Congreso y seguro que da caña a tirios y troyanos. ¡Que le vaya bonito y deje buen recuerdo, y, si es posible, algo más alegre que el agonías de su predecesor Manuel Marín!.

Tiempo de esperanza también para nuestros políticos locales que, seguro, habrán aprendido la lección de estas elecciones generales y se aplicarán el cuento. Que saquen consecuencias positivas de sus aciertos y errores, propios y ajenos, por el bien de Almansa y sus ciudadanos.

Y de paso que vayan copiando los reflejos de la portavoz de IU, Llanos Doñate, que ha puesto el grito en el cielo ante la inminente supresión de la tarifa nocturna a miles de usuarios y ha logrado, en su moción ante el Pleno municipal, la unanimidad de todos en pedir que no se lleve a cabo tan injusta medida. Y le sobraba toda la razón.

¡Tenemos que esperar lo mejor mientras nos preparamos para lo peor!.


Cyrano de Bergerac,
1 de abril de 2008.


3 Comentarios a “"Manolo el Escayolista - Opus X"”

  1. 1 José Marí­a Redondo Tortosa.

    Señor Cyrano:
    Como no puede ser de otra forma, estoy de acuerdo con casi todo lo que expresa en su artículo, y digo casi todo porque en algo disiento de usted.
    Pactar o buscar acuerdos con los nacionalistas, a mi modesto entender, es una bellaquería, una sinrazón, una ncedad porque esos señores no buscan otra cosa que barrer para adentro, o sea, para su Comunidad importándoles tres pitos si con ello se perjudica a las demás.
    Así ha sido y así seguirá siendo mientras no lo remedien los dos grandes Partidos y piensen con la cabeza y no con los pies, como hasta ahora.
    Han sido muchas las voces, desde hace décadas, que se han levantado pidiendo la reforma de la Ley Electoral porque beneficia a los dos grandes Partidos y más todavía a los nacionalistas, perjudicando a los pequeños de ámbito nacional.
    Lo hemos podido comprobar en las últimas elecciones generales donde IU ha sido casi barrida habiendo sacado más votos que los nacionalistas catalanes y vascos. ¿Cree usted lógico que un comunista necesite 10 veces más votos que un nacionalista para ser diputado?
    ¿Y a la hora de pedir? Un nacionalista pedirá siempre para los suyos mientras que un no nacionalista lo hará para todos los españoles.
    Usted, como yo, nos sentimos españoles y deseamos y queremos lo mejor para todos, sin exclusiones, pero esos catalanista intransigentes y esos vascongados separatistas no quieren ser españoles, aunque si quieren que sigamos comprándoles sus manufacturados.
    Hay que mandarlos a emcapuchar monos a la selva virgen.

  2. 2 Cyrano

    José María: No todos los nacionalistas son radicales. Por ejemplo Convergencia y Unión. ¿No cree que cualquier partido nacional -incluido el PP- puede llegar a acuerdos políticos en temas puntuales?. ¿No parece una sinrazón anatematizar, de entrada, a todos los partidos nacionalistas? Y, de todas formas, el asunto está más bien en el objeto de las negociaciones porque, evidentemente, hay temas que no son negociables, sin el refrendo del Parlamento y el pueblo español. Lo has dicho tú muy bien: no me refería a los catalanes y vascos intransigentes e independentistas. Gracias y saludos.

  3. 3 José Marí­a Redondo Tortosa

    Amigo Cyrano:

    No todos los nacionalistas son radicales, desde luego que no, pero esos nacionalistas que dicen que su pueblo no cabe en la Constitución, que no se consideran españoles, que España no es una Nación y que Cataluña si lo es, como hay que definirlos.

    Nacionalistas fueron Blas Infante y Sabino Arana y Goiri, pero la diferencia es abismal entre uno y otro, el primero era un nacionalista integrador y el segundo un separatista hediondo.

    Blas Infante dijo: Andalucia para España y la Humanidad y Sabino Arana escupió diatribas contra todos los españoles, a los que consideraba inferiores en todo a los vascos.

    El PNV es el heredero del aranismo xenófobo y racista y se dicen demócratas, aunque hayan sido expulsados de la Internacional Democristiana.

    Y el señor Pujol, fundador de CIU, y su esposa son los que dijeron esa frase que he citado. Dime que calificativo hay que darles a todo este rebaño.

Escribir un Comentario