Por Cyrano de Bergerac.
Opus I: “Del sainete representado en el Salón de Plenos cuando D. Antonio López fue proclamado Alcalde de Almansa y de algunos olvidos imperdonables”.
No será que no me lo advirtió Manolo, antes de subirse al andamio y poner una cenefa de escayola a su vecina:
-¡Cyrano, ese día en que nombran Alcalde a Antonio va a ser la releche!
¡Y tanto que fue la releche! ¡Como que el salón estaba de bote en bote!. Jamás se había visto la sala tan abarrotada. Ni siquiera cuando la Iniciativa Ciudadana por el Ave decía verdades como templos y desenmascaraba los tejemanejes del entonces primer edil D. Antonio Callado.
El pasado 16 de Junio de 2007, se congregó un gran gentío para ver y oír cómo era eso de la constitución de la nueva Corporación y la votación e investidura del nuevo Alcalde. Las caras de los allí presentes reflejaban todo el arco iris de los sentimientos: la alegría de Antonio López y Fermín, la incredulidad de Antonio Callado, la tristeza de José Calero, la sorpresa de Milla, el desconcierto de los nuevos concejales socialistas, la satisfacción de José Collado, la seriedad de la Esfinge Amaya y la curiosidad del resto. Era el colofón a unas elecciones municipales donde el pueblo de Almansa había votado cambio de signo político. Y allí estaban los ciudadanos expectantes y protagonistas, viviendo ese día histórico que ellos mismos se habían regalado.
Pero Manolo el escayolista no estuvo allí y eso que tenía más de trescientas razones –él los llama votos- para estar y disfrutar de una victoria a la que él había contribuido no poco desde su sentido común y sus denuncias puntuales en el interesante programa de radio conducido por Rosario. Mientras tanto el nuevo Alcalde hablaba de agradecimientos: a su mujer, a sus hijas, a su padre, a su suegro, a la familia García, a la familia Cano, a su compañero Pascual, a sus compañeros de lista… ¡Pero nadie oyó el nombre de Manolo el escayolista!. Ni tampoco el nombre de su nieto ni el de su cuñada Ana Pili. Me imagino que no olvidarán así como así semejantes olvidos.
Luego siguió el nuevo Alcalde con las placas de Alcalde vitalicio al Alcalde cesante. Rasgo inédito y quizás único en todos los municipios de España. Y si no había bastante pues otra placa más para un Concejal socialista, amigo suyo. Creo que bastantes alucinaban con lo que estaban presenciando. D. Antonio López daba placas a diestro y siniestro, como si fueran rosquillas. Estaba haciendo lo que ni siquiera su predecesor en el cargo se había atrevido a hacer con sus concejales como por ejemplo Amparo Garijo o Antonio Zidane por poner dos ejemplos de personas fieles y entregadas al servicio de los almanseños. ¡Ojalá el tiempo no eche por tierra esos gestos y venga a confirmar la indignidad de los homenajeados si la hubiere! ¡Pero nadie vio ninguna placa para Manolo el escayolista!.
No estuve en la proclamación de Nicolás Sarkozy como Presidente de la Republica Francesa por poner un ejemplo donde mirarnos. Quizás se acordó de todos los miembros de su familia y de los amigos que le habían ayudado a alcanzar el triunfo en las urnas. Lo ignoro pero si no lo hizo, debía haber aprendido de D. Antonio López pues tampoco viene mal mostrarse sentimental en esos momentos. Incluso puede ganar votos y atraerse voluntades. Y por supuesto nada de placas a predecesores como Chirac o contrincantes políticos, ni siquiera pagadas de su bolsillo, cuanto ni más con fondos públicos. Oí decir que al acabar el acto –quizás sus adversarios políticos- le cantaban este sonsonete:
Sarkozy comme ci,
Sarkozy comme çà,
Sarkozy comme ci, comme çà.
Lo que no quedó claro fue el mensaje del nuevo Alcalde, si es que lo hubo. ”Vamos a estar cerca de los ciudadanos, no tenemos programa y no queremos hacer promesas que luego no se vayan a cumplir”. Esperábamos un mensaje más lleno de contenido, recordando las ideas centrales que llenaron de ilusión y esperanza a muchos almanseños: crear puestos de trabajo, combatir el paro, traer industrias, escuchar a la gente, defender la opción centro del AVE frente a tirios y troyanos, crear una zona comercial por Los Rosales y proteger el medio ambiente. Para eso ya conocíamos los mensajes de su predecesor en el cargo, vacíos de ideas, continuistas, plomizos y sin garra.
Ojalá fuera esto un espejismo. Y además del sentimiento que les embargaba a los dos candidatos victoriosos, exista un compromiso diario de rectificar errores pasados y afrontar nuevos retos con voluntad real de cambio. Pasaríamos por alto el exceso de protocolo, la comedia bufa que en ciertos momentos se representó e incluso sonreiríamos si sus adversarios políticos les cantan en un francés pasable:
Antoine comme ci,
Fermin comme çà,
Antoine y Fermin comme ci, comme çà.
Y, aunque no estuvo Manolo el escayolista ese día en el Salón de Plenos, sí que estuvo su preocupación por las familias en paro y su sensibilidad ante este problema. Por eso Cyrano, como portavoz de su amigo, felicitó al nuevo Alcalde y le dijo textualmente:
-¡Antonio, no defraudes a los casi dos mi parados que esperan mucho de ti!
¡Manolo!, ya puedes subirte tranquilo de nuevo al andamio y poner esa cenefa de escayola que tu vecina te ha encargado.
Cyrano de Bergerac,
24 de Agosto de 2007.












Cyrano te superas día a día.
Saludos
La verdad es que desde una parte mitologica reflejas muy bien lo que esta pasando en nuestro querido pueblo de Almansa,y que sigas mostrando a muchos de nostros, cuidadanos ingenuos que no sabes que se hace en nuetro pueblo. Esperemos que nuestros nuevos politicos sepan merecerse el voto que muchos de los ciudadanos,deslumbrados por el cambio, le han dado a Antonio Lopez y su equipo, que no nos defrauden ya que la confianza del pueblo ha sido depositada en ellos, aunque en mi opinión no merecida, ya que no ha dado ningun nuevo proyecto a nuestro pueblo en su campaña, ni como bien ha dicho “no ha prometido,nada que no vaya a cumplir”, aunque se espera que haga algo YA por nuestra ciudad que dia a dia crece más y más… como el desempleo!!!
Querida Fanny: Almansa estaba ya de “Calladismo” hasta la nariz; después de casi 3 décadas de mandato socialista Almansa estaba empachada de desgobierno, de prepotencia, de dictadura socialista y necesitábbamos un cambio y la gente, que no es tonta, se decantó por el relevo. Lo que ahora falta saber es si los nuevos gobernantes aprenderán de las muchas equivocaciones de los sociatas y nos demuestran que saben hacer las cosas por derecho, que gobiernan para el pueblo, que sean transparentes con los dineros públicos y que hagan cosas como Dios manda. Esperemos a ver que pasa.